Mi abuela Elena

Mi vida de civil continuaba en Chile y mi idea de volver a vivir en Argentina seguía en pie. Viajaba mucho a Buenos Aires por reuniones de trabajo. En uno de mis viajes me tocó coincidir en casa de mi padre con mi abuela Elena. Nunca hubo una relación muy cercana con la familia de mi padre. Veía a mis abuelos una o dos veces al año, normalmente para las fiestas de fin de año. Dentro de mi búsqueda de explicaciones recordé que mi padre me había contado que mi abuela hacía “espiritismo”, siempre me había imaginado a mi abuela y sus amigas jugando a la Ouija, pero ahora, con estos nuevos antecedentes sobre el espiritismo, era una buena ocasión para averiguar más. Cuando me crucé con ella en ese almuerzo, lo primero que hice fue preguntarle. No le gustó mucho que le preguntara si hacía espiritismo. “No, espiritismo jamás, eso está prohibido” “Yo soy miembro de la Escuela Científica Basilio desde hace sesenta años.” La Escuela Científica Basilio, descubriría después por Internet, es un movimiento religioso fundado en Argentina a mediados del siglo pasado que enseña a sus discípulos a ser mediums.
“Yo fui médium parlante durante cuarenta años en la escuela” me dijo.
Momento, paren todo. ¿Mi abuela era médium? ¿Cómo mi papa nunca me lo había contado? Tal vez, siendo él tan escéptico, tan racional, eso le daba vergüenza… no sé, tal vez me lo había dicho y yo traduje que hacía espiritismo. En casa de mi abuela había un busto de Jesús con espinas y eso para mi mente atea era cristianismo y listo, no más preguntas, mis abuelos era católicos.
¿Resulta que ahora tenía una abuela médium? ¿Mi abuela? ¿Eso se hereda? ¿médium parlante? ¿De los que entran en trance y se ponen a hablar como si fueran las personas muertas? No me podía imaginar a mi abuela, con quien no había tenido nunca la más mínima cercanía heredándome algo así. No pude reaccionar. La mesa estaba llena de tíos y tías y no pude abrir la boca. Cuando volví en mí, ella estaba hablando de Jesús y de ser generoso y de dar y de un montón de cosas que no era lo que me interesaba saber. Después cerró la boca y no habló más. Y yo tampoco pude preguntar. Sabía que tenía que hablar con mi abuela a solas, que tenía que contarle y preguntarle un montón de cosas. Memoricé mentalmente lo de la escuela científica basilio para buscarlo en Internet.
¿Mi abuela médium, cómo era posible?

Volví a ver a mi abuela seis meses después. En la cama del hospital. Cuando íbamos para allá le pedí a mi padre que me apartar a los tíos o tías para que pudiera hablar a solas con ella. Estaba muy viejita, conectada con tubos por la nariz, pálida. Me acerqué, la salude, me sonrió. Y se lo solté.
“Abuela, quería hablar con vos… quería contarte que hace algún tiempo descubrí que soy médium…” Se iluminó, se le abrieron los ojos tan grande que pensé en llamar a la enfermera. “Es una bendición” me dijo. Me tomó la mano, se incorporó, la ayudé con las almohadas y por primera vez en nuestras vidas tuvimos un diálogo. El diálogo más sorprendente que tuve con alguien.
“Lo que te pasa es una bendición, yo fui médium durante cuarenta años. Un día una prima mía que iba a la escuelita (científica basilio) me llevó para que fuera a ver y me desmayé. Ahí me llevaron para detrás del atrio, me despertaron y me dijeron que yo tenía la capacidad de ser médium. Y ahí me enseñaron… aprendí a ser médium parlante…en la familia hay seis médium, todos pertenecemos a la escuelita, son todos tíos abuelos y algunos primos de tu padre…” Mantuve silencio, no podía creer lo que me estaba diciendo, entonces significaba que había un plan familiar. Me sentía el protagonista de una película como “buscando a Buda” o algo por el estilo. No podía ser. Sólo quería volver a casa y contárselo a mi mujer. Puse todo mi esfuerzo en captar cada una de las palabras. “Tenés que ir a la escuelita, ahí ellos te van a orientar…no hagas esto en tu casa… hacerlo afuera de un templo es brujería…no te lleves esto a casa porque va a empezar a invadir tu vida, tenés un hijo chiquito, tenés que cuidarlo.” Y era cierto, yo había empezado a sentirme acosado por “gente” en mi casa, en mis sueños, estaba todo el día cansado…pero, un templo? Mi abuela siguió hablando: “Yo estuve en coma y me morí, todos pensaron que no volvía, eso fue como hace dos años. Vi el túnel y todas esas cosas de las que se habla… no le tengo miedo a la muerte…haceme caso a lo que te digo, anda a la escuelita y contales lo que te pasa, ellos te van a guiar…” Entró en la habitación una tía, y mi abuela le contó todo, para mi vergüenza. Mi Tía no ser sorprendió en absoluto, volvió a nombrar a los parientes que habían sido médium. Estaba todos muertos salvo mi abuela y un primo de mi padre. De verdad parecía una película. Trataba de asimilar todo lo que me contaban. Me fui del hospital muy energizado.
Para agregarle un verdadero suspenso al tema, mi abuela falleció esa misma noche.